La bitácora de Martine

Si te vienen ganas de tirar la toalla, ponte el albornoz

La frase del título no es mía, sino de una compañera de profesión muy creativa, Marta Ortells. En cuanto la leí, me apoderé de ella. Me encantó el optimismo que desprende, y más en los tiempos que corren.

Nos pasamos el día oyendo malas noticias y comentarios negativos. Son tiempos difíciles y duros para todos, pero a mí me están aportando mucho positivismo. La entrada en recesión me pilló prostrada. Tras tres años con el negocio en paréntesis por el nacimiento de mis dos hijos, durante los cuales me dediqué simplemente a mantener los clientes que ya tenía, de repente llegó el bajón. Me pilló de sopetón y sin recursos. Estuve un tiempo dando tumbos reales y virtuales, sin saber muy bien qué hacer y hacia dónde ir. Pero poco a poco me fui reinventando a mi misma y comprendí que si me quedaba sentada delante de la pantalla de mi ordenador, nada conseguiría.

Así que abrí varios frentes. El primer paso fue implicarme más en la vida asociativa. Como miembro de TRIAC, seguí con gran entusiasmo la fusión con ATIC que dio lugar al nacimiento de APTIC, la Asociación Profesional de Traductores e Intérpretes de Cataluña, de la que me siento muy orgullosa de formar parte y que ya cuenta con 620 socios. Desde 2009 formo parte de la Junta Directiva y este año me he integrado a la Comisión Web y he creado, junto a otros socios, la Comisión de Redes Sociales. El trabajo asociativo es muy gratificante y mis compañeros de Junta y comisiones se han ido convirtiendo poco a poco en amigos, con los que comparto mucho más que el trabajo asociativo.

El segundo paso fue un gran cambio de mentalidad y pasar de verme como una simple traductora a una empresaria. Microempresaria, porque mi empresa soy yo misma, pero empresaria al fin y al cabo. En otoño de 2009 asistí a mi primer networking en Barcelona y eso marcó un punto de inflexión en mi trayectoria profesional y en el enfoque de mi negocio. Ahora cada mes asisto como mínimo a un evento de networking, aun cuando estoy hasta arriba de trabajo. He conocido un montón de profesionales y empresarios de otros sectores y he comprobado que hay un gran número de pequeñas empresas que luchan día a día por sacar adelante su negocio y sus ideas. Estoy muy contenta. Amplío mi red de contactos, salgo de mi rutina y he conocido gente majísima con la que voy coincidiendo mes a mes.

El tercer paso fue retomar la formación. Y no solo formación en traducción y corrección, sino también en otros campos para mejorar mis aptitudes o desarrollar facetas desconocidas o poco explotadas y muy importantes para aquellos que sacan adelante un negocio. De momento dejo en el cajón de proyectos futuros estudiar la carrera de derecho, pero exploto al máximo los recursos gratuitos a mi alcance. Porque otra gran ventaja de la crisis es que tenemos a nuestro alcance mucha formación gratuita. En Barcelona, contamos con los magníficos cursos de Porta22 y el Cibernàrium de Barcelona Activa y a escala local dispongo de La Guaita, aquí en Castelldfels.

Y finalmente, el último paso ha sido crear un pequeño equipo con tres compañeras de profesión, Irene Vidal, Pilar del Rey y Meritxell Guirles, con las que contrasto opiniones e intercambio metodologías de trabajo. Juntas intentamos establecer buenas prácticas profesionales para mejorar día a día. Las reuniones mensuales que organizamos me regeneran y me aportan muchísima energía, y me ayudan a sacar fuerzas cuando me pilla un día de desánimo, ya sea porque no he descansado bien, porque me han vuelto a rechazar un presupuesto o simplemente porque tengo un mal día.

Días malos los tenemos todos, pero lo importante es no dejarse vencer por el desánimo y ponerse el albornoz cuando nos vienen ganas de arrojar la toalla.

3 opiniones en “Si te vienen ganas de tirar la toalla, ponte el albornoz

  1. Merche García Lledó

    ¡Genial entrada!
    Es una frase increíblemente compleja dentro de su sencillez. Me la guardo, o igual me la apunto en el libro de frases “Shit happens so get over it”, jaja. Esta entrada me ha parecido muy positiva y he disfrutado leyéndola. De hecho creo que, como preprofesional, puedo aprender mucho de tus palabras.

    ¡Un abrazo desde Salamanca!

  2. Pingback: Lecciones del 2012 » Martine Fernández Castaner

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