La bitácora de Martine

Máquinas versus humanos

Son tiempos de cambio; quizá más acelerados de los que nos gustaría y muchos de ellos nos preocupan y los podemos considerar una amenaza para nuestro subsistencia. Cambios de mentalidad, hornadas de nuevos profesionales formados y muy competentes, aparición y desarrollo de nuevas técnicas y tecnologías que ponen patas arriba la vertiente más artesana de nuestra profesión. ¿Las máquinas sustituirán a los humanos?

Al igual que ocurrió en las revoluciones industriales que pusieron patas arriba los métodos de producción, en el sector de la traducción se está gestando una revolución. El desarrollo de la traducción automática es uno de ellos.

No se trata de aceptar con los ojos cerrados sin rechistar lo que muchos perciben como una amenaza, sino de ser curiosos, informarnos bien y sacar el mejor partido de las nuevas tecnologías y los cambios que se están produciendo. En este sentido, a los veteranos no nos vendría nada mal escuchar activamente y con la mente abierta a los jóvenes y más novatos. Generalmente, son menos reticentes que nosotros a probar nuevas tecnologías y se adaptan rápido porque han nacido y crecido en un entorno digital. Se nota, y mucho. La reticencia no nos conduce a ningún lado.

Entre el auge de Internet, la profileración de contenido y la globalización de los intercambios económicos, la demanda de traducción crece. Y determinados volúmenes no son asumibles por un equipo formado solo por personas, por tiempo y coste. Además, seamos sinceros, no todas las traducciones requieren el mismo estándar de calidad. Las nuevas tecnologías deberían permitirnos ganar en calidad de trabajo y de vida. Si gracias a ellas podemos descargarnos de tareas tediosas, incrementar nuestra productividad y dedicar menos tiempo a hacer nuestra labor y el rendimiento dinerario que obtenemos de su uso es positivo, bienvenidas sean, ¿no?

Mi punto de vista ha cambiado mucho al respeto. Era muy reticente y sigo siéndolo para según qué sectores y especialidades, pero también sé que su desarrollo mejora y crece día a día; algunos generan resultados más que decentes desde un punto de vista lingüístico. Y dar la espalda al cambio no va impedir que se produzca; lo que provoca es el desfase de la persona que se niega a asumirlo y no hace nada por adaptarse. Y desde un punto puramente práctico a escala monetaria, es una porción de pastel que no hay que desdeñar.

Me gustaría conocer experiencias de primera mano tanto de profesionales que las utilizan cotidianamente o empresas que están desarrollando este tipo de tecnologías. Los retos que supone su creación, perfeccionamiento y uso, cómo se contempla la protección de los datos, dónde se almacenan las traducciones que se van creando Vamos a asistir a un incremento de la producción de traducción automática y que la traducción como la entendemos tradicionalmente convivirá con la automática o la que combine el uso de traducción asistida, traducción automática y tareas de revisión y corrección humana, nos guste o nos guste.

En tiempos de replanteamientos y adaptación, no viene mal recordar la filosofía de Bruce Lee: «Be water, my friend.»

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