En la Red abundan los consejos sobre los currículos, qué deben y no deben contener para resultar atractivos y prácticos para la persona que los leerá, pero ¿qué ocurre con las candidaturas? El asunto y el cuerpo del mensaje son los primeros filtro que debes superar. ¿Cómo consigues captar la atención del ofertante?
- Lee con atención el anuncio y los requisitos solicitados.
- Verifica qué información y documentos requieren.
- Responde lo antes posible, en tono cordial y profesional (el coleguismo puede llegar a ser perjudicial).
- El asunto, cuanto más claro, mejor. Copia la referencia original o incluye el servicio y tu combinación de idiomas.
- Las plantillas son muy útiles, pero personaliza tu mensaje y cita la fuente donde has visto la oferta. Si conoces al ofertante o le sigues en las redes, recálcalo.
- Adjunta los documentos solicitados. (Truco: si solicitan currículo/presentación y tarifas, mejor envíalos en un único documento, y en formato PDF. No podrán manipularlo y la persona que recibe tu candidatura lo agradecerá).
- Si recibes una respuesta, aunque no sea la esperada, contesta. Quizá esta vez no consigas el encargo, pero no cierres las puertas a una futura colaboración.
- Incluye tus datos de contacto en la firma.
No pierdas de vista que el número de candidaturas que reciba el ofertante incide en la criba que hará y el tiempo que dedicará a su análisis. Intenta ser breve y destaca la información importante y relevante. Cuánto más fácil resulte encontrar los datos solicitados, mejor. Si tu perfil no se adecua a la oferta, no escribas. Es mejor que conserva los datos de contacto de esa persona y, en todo caso, presentes una candidatura espontánea más adelante.
¡Buena suerte!
Foto de Desi.italy, vía Creative Commons





