La bitácora de Martine

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El destacado: bitácoras dedicadas a la traducción jurídica

Blogs de traducción jurídicaLa traducción jurídica es mi principal especialidad; como traductora jurada del catalán al castellano y del catalán al francés me toca muy a menudo lidiar con textos de este ámbito. Leyes, códigos, pero también sentencias judiciales, contratos jurídicos de diversa índole, escrituras, conforman algunos de los documentos gracias a los cuales podemos empaparnos de la jerga jurídica y recabar terminología. Dentro de los recursos a nuestro alcance están también los blogs, de los que voy a destacar tres.

Bitácora de traducción jurídica

Este blog es una herramienta de la asignatura de Traducción Especializada de la licenciatura de Traducción e Interpretación en la Universidad Comillas de Madrid. Hace un par de años que ya no se actualiza, pero sigue siendo una fuente ineludible de inspiración para todos aquellos que os dedicáis a la traducción jurídica y vuestros idiomas de trabajo son el francés y el castellano. Su moderadora es Alicia Martorell, traductora muy activa y gran fuente de inspiración para muchos desde hace años en el campo de la traducción jurídico-económica.

El blog de traducción jurídica

Bitácora centrada en el derecho comparado y la traducción jurídica del inglés al castellano, escrito a dos manos por Ruth Gámez y Fernando Cuñado, abogados y traductores. Si os dedicáis a la traducción jurídica y el inglés es uno de vuestros idiomas de trabajo, no os perdáis los artículos de Ruth y Fernando. Son realmente interesantes.

Francés jurídico para aguacates

Lucie Davioud, jurista de formación que compagina su actividad formativa con la traducción jurídica, es la autora de este blog de título simpático que ha iniciado su andadura hace unos pocos meses. Si bien está enfocado a su clientela, los traductores que trabajamos con el francés también podemos sacar mucho provecho de los recursos que Lucie comparte con sus lectores.

Gracias a los tres, ya sea a través de las redes sociales o de vuestras bitácoras, por compartir vuestro saber con nosotros. En mi Delicious podréis encontrar otros blogs y más recursos relacionados con el derecho y la traducción jurídica. Si conocéis otras bitácoras dedicadas a la traducción jurídica interesantes, no dudéis en compartirlas.

Sé que Alicia nos seguirá deleitando con sus conocimientos, difundiendo su saber a través de su perfil de Twitter y los seminarios que imparte en diferentes asociaciones. En cuanto a Ruth, Fernando y Lucie, les deseo mucha inspiración para seguir compartiendo su saber con nosotros.

Foto de Southernfried, vía Creative Commons

Máquinas versus humanos

Son tiempos de cambio; quizá más acelerados de los que nos gustaría y muchos de ellos nos preocupan y los podemos considerar una amenaza para nuestro subsistencia. Cambios de mentalidad, hornadas de nuevos profesionales formados y muy competentes, aparición y desarrollo de nuevas técnicas y tecnologías que ponen patas arriba la vertiente más artesana de nuestra profesión. ¿Las máquinas sustituirán a los humanos?

Al igual que ocurrió en las revoluciones industriales que pusieron patas arriba los métodos de producción, en el sector de la traducción se está gestando una revolución. El desarrollo de la traducción automática es uno de ellos.

No se trata de aceptar con los ojos cerrados sin rechistar lo que muchos perciben como una amenaza, sino de ser curiosos, informarnos bien y sacar el mejor partido de las nuevas tecnologías y los cambios que se están produciendo. En este sentido, a los veteranos no nos vendría nada mal escuchar activamente y con la mente abierta a los jóvenes y más novatos. Generalmente, son menos reticentes que nosotros a probar nuevas tecnologías y se adaptan rápido porque han nacido y crecido en un entorno digital. Se nota, y mucho. La reticencia no nos conduce a ningún lado.

Entre el auge de Internet, la profileración de contenido y la globalización de los intercambios económicos, la demanda de traducción crece. Y determinados volúmenes no son asumibles por un equipo formado solo por personas, por tiempo y coste. Además, seamos sinceros, no todas las traducciones requieren el mismo estándar de calidad. Las nuevas tecnologías deberían permitirnos ganar en calidad de trabajo y de vida. Si gracias a ellas podemos descargarnos de tareas tediosas, incrementar nuestra productividad y dedicar menos tiempo a hacer nuestra labor y el rendimiento dinerario que obtenemos de su uso es positivo, bienvenidas sean, ¿no?

Mi punto de vista ha cambiado mucho al respeto. Era muy reticente y sigo siéndolo para según qué sectores y especialidades, pero también sé que su desarrollo mejora y crece día a día; algunos generan resultados más que decentes desde un punto de vista lingüístico. Y dar la espalda al cambio no va impedir que se produzca; lo que provoca es el desfase de la persona que se niega a asumirlo y no hace nada por adaptarse. Y desde un punto puramente práctico a escala monetaria, es una porción de pastel que no hay que desdeñar.

Me gustaría conocer experiencias de primera mano tanto de profesionales que las utilizan cotidianamente o empresas que están desarrollando este tipo de tecnologías. Los retos que supone su creación, perfeccionamiento y uso, cómo se contempla la protección de los datos, dónde se almacenan las traducciones que se van creando Vamos a asistir a un incremento de la producción de traducción automática y que la traducción como la entendemos tradicionalmente convivirá con la automática o la que combine el uso de traducción asistida, traducción automática y tareas de revisión y corrección humana, nos guste o nos guste.

En tiempos de replanteamientos y adaptación, no viene mal recordar la filosofía de Bruce Lee: «Be water, my friend.»

Si quieres cambiar el mundo, empieza por cambiar tú

En los últimos quince días he tenido el placer de escuchar a dos personas de ámbitos muy diferentes pero que comparten ilusión y tenacidad, Anna Mercadé e Ignasi Cubiñá.

Anna e Ignasi son dos ejemplos cercanos que demuestran que los cambios los provocamos las personas. Podemos quejarnos, dejarnos derrotar por las adversidades o bien podemos sacudirnos la mente, modificar nuestras pautas de comportamiento y con pequeños gestos diarios, con dosis de innovación personal, provocar el cambio. Las personas tenemos más poder del que pensamos.

 Si quieres cambiar el mundo, empieza por cambiar tú

Si el camino marcado no te gusta, créate uno propio.

Foto: Martine Fernández. Campus de la UPC de Castelldefels, 2011.

El destacado: Exprimiendo LinkedIn

Exprimiendo LinkedIn

¿Tienes un perfil en LinkedIn? ¿Te gustaría potenciar el uso de esta red profesional? Si es tu caso, te recomiendo que visites Exprimiendo LinkedIn, el blog que Pedro de Vicente (@pedrodevicente en Twitter) ha creado en torno a esta red.

En él el autor comparte consejos para utilizar eficazmente esta red y trucos para sacarle todo el jugo. Tanto si buscas un trabajo como si lo que quieres es potenciar tu red de contactos, en esta bitácora encontrarás muy buenos consejos.

Cuánto más personalices tu perfil, mejores resultados obtendrás.

Crecer en tiempos revueltos: 10 puntos básicos

Crecer en tiempos revueltos: 10 puntos básicos

Más allá de las cuestiones éticas para el buen desarrollo de nuestra profesión, no descuidemos estos diez puntos básicos para potenciar nuestra actividad y capear temporales:

 

  • Salud: Es lo primero; cuídate para rendir al 100%.
  • Ambición: Piensa en grande y piensa en positivo.
  • Inspiración: Bebe de todas las fuentes a tu disposición para empaparte de conocimientos.
  • Autenticidad: Sé tu mismo y no pierdas tu esencia. Destaca tus fortalezas y habilidades.
  • Diversidad: No pongas todos los huevos en la misma cesta. Amplía tu cartera de clientes y de servicios.
  • Previsión: Organízate bien, deja un margen para los imprevistos y ahorra para las épocas de vacas flacas.
  • Globalización: Amplía tus horizontes: tu mercado es el mundo.
  • Profesionalidad: Sé un experto de tu especialidad y asesora bien a tus clientes.
  • Proactividad: Busca tus propias oportunidades; no esperes que vengan a ti.
  • Sinergia: Asóciate, colabora con colegas de tu gremio y con profesionales de otros sectores.